Aceptar el error es suficiente,,,,
Esta semana en un juego de base ball se dio un hecho demasiado, demasiado polémico, que ha dado origen a numerosos debates, artículos de prensa y a unas cuantas entrevistas con uno de los protagonistas del suceso deportivo, en si del villano de la acción, El Arbitro (UMPIRE) Jim Joyce que decidió truncar en el ultimo Out, la hazaña de un joven Venezolano Andres Galarraga que estuvo a punto de lograr lo que a lo largo de más de miles y miles de juegos de base ball en la historia solo se ha logrado en 21 oportunidades. Un juego perfecto.
Los hechos fueron así, cuando transcurría el ultimo Out de un partido entre los Tigres de Detroit y los Indios de Cleveland, en una acción un tanto apretada donde en cuestión de segundos el Umpire tenía que decidir Marcar Out y con esto dar pie a la la hazaña o bien marcar Quieto y evitar la hazaña del Jugador, este se decanto por truncar la hazaña, y para su mala suerte con una apreciación equivocada, pues luego de un sinfín de repeticiones se ve claramente que la jugada si era Out. En ese mismo instante el Umpire se dirigió a las pantallas y se dio cuenta de su gran error, cuentan los medios deportivos que incluso lloro al ver su fallo y en ese mismo momento le ofreció disculpas al pitcher que con increíble gallardía decidió TERMINAR el juego, luego de que este señor le había robado su hazaña. A partir de esto muchos programas deportivos y otros no deportivos han tratado de rescatar dos lecciones del evento, por un lado la increíble madurez y sensatez del pitcher por no reclamar y guardar la compostura, y aun mejor, terminar el partido. Y por otro lado la buena actitud de el Umpire de aceptar el error con todo y las consecuencias que esto le podría acarrear, e incluso aceptar públicamente lo equivocado del fallo. La cuestión es que para asombro mío El árbitro que cometió tan grande error se ha convertido en una especie de ejemplo de conducta deportiva a seguir. Creo que si bien la actitud de aceptar el error, requiere valentía que no muchos humanos poseen , también se debe visualizar que debemos actuar en cada momento con inteligencia emocional y estar concentrados para no cometer errores garrafales que pueden traernos consecuencias negativas a nosotros mismos y peor aun afectar a terceras personas.
Yo pienso que sabiendo el esfuerzo sobrehumano del joven venezolano y des sus compañeros, que momentos antes se habían fajado varias veces para evitar un par de hits y así continuar en pos de la consecución del Juego perfecto, al estar presente durante todo el partido y visualizar la coyuntura cualquier persona se hubiera inclinado por marcar el Out y así darle la oportunidad a el Pitcher de escribir su nombre en la historia del base ball, no digo que sea cuestión de regalar los triunfos, sin embargo si la jugada era apretada era mejor apoyar el sueño y no truncarlo, en caso de duda es mejor ayudar a construir que derrumbar, entonces no creo que sea tan sencillo tener actitud de arrepentimiento, en momentos como estos es mejor dejar fluir la corriente de esfuerzo, que interrumpirla y por lo tanto no creo que haya motivos para festejar las disculpas del Umpire, Claro es digno de felicitarlo por su actitud, pero de eso a SER EJEMPLO DE GRANDEZA si está muy lejos, Creo que todos en la vida cuando veamos a una persona a punto de conseguir un triunfo en todo momento debemos estar atentos a empujarlo, apoyarlo, estimularlo no precisamente meterle una zancadilla. Por esa razón difiero de la mayoría de personas que han analizado la acción y no creo que las disculpas de Umpire sean testimonio, creo que son lo mínimo que podría hacer luego de semejante falla.
viernes, 4 de junio de 2010
miércoles, 2 de junio de 2010
Cambia de enfoque, ve lo positivo
Hace unos meses leí el libro titulado “Puedes Ganar” de Shiv Khera. El mensaje del libro básicamente es que los ganadores no hacen cosas diferentes simplemente hacen las cosas de forma diferente –un poco confuso al leerlo la primera vez pero hace sentido conforme se avanza en el libro.
Este libro estimula al lector a hacer pequeños cambios de hábito empezando por un cambio de enfoque. Lamentablemente estamos condicionados a encontrar fallas o culpas por lo que esta mal y nos olvidamos de ver lo positivo de las situaciones.
Andrew Carnegie dijo: “Lidiar con gente es como buscar oro. Para encontrar una onza de oro, uno debe de mover toneladas de tierra. Pero cuando inicias a excavar no buscas la tierra, estas buscando el oro”. Existe algo positivo en cada persona y en cada situación, simplemente existen ocasiones en las que debemos excavar un poco más para encontrarlo ya que no es evidente.
Tuve la dicha de tener como compañera de oficina a una persona muy especial que tiene esta cualidad. Yo, como buen “crítico”, me pregunté en múltiples ocasiones cómo podía esta persona vivir cegada a la realidad de las situaciones y personas. La respuesta la tuve en el momento en el que decidí intentar vivir una semana con la misma actitud con la que ella vive su vida.
Fue una de las experiencias más gratificantes que he podido tener. Pude hablar con gente de la que huía porque las consideraba negativas o que no traerían ningún aporte a mi vida. Me atreví a cuestionar comportamientos con el afán de entender las razones detrás de estos, todo esto con el afán de encontrar oro.
No es fácil vivir de esta forma, pero eso es lo que lo hace más gratificante. Es más, mientras escribo esto me he dado cuenta que últimamente no lo he hecho tanto como debería.
Por eso hoy quiero invitarlos a que se unan a mí esta semana y se propongan buscar oro en las personas y situaciones. Puede ser que encontremos un poco más de una onza.
Carlos
Este libro estimula al lector a hacer pequeños cambios de hábito empezando por un cambio de enfoque. Lamentablemente estamos condicionados a encontrar fallas o culpas por lo que esta mal y nos olvidamos de ver lo positivo de las situaciones.
Andrew Carnegie dijo: “Lidiar con gente es como buscar oro. Para encontrar una onza de oro, uno debe de mover toneladas de tierra. Pero cuando inicias a excavar no buscas la tierra, estas buscando el oro”. Existe algo positivo en cada persona y en cada situación, simplemente existen ocasiones en las que debemos excavar un poco más para encontrarlo ya que no es evidente.
Tuve la dicha de tener como compañera de oficina a una persona muy especial que tiene esta cualidad. Yo, como buen “crítico”, me pregunté en múltiples ocasiones cómo podía esta persona vivir cegada a la realidad de las situaciones y personas. La respuesta la tuve en el momento en el que decidí intentar vivir una semana con la misma actitud con la que ella vive su vida.
Fue una de las experiencias más gratificantes que he podido tener. Pude hablar con gente de la que huía porque las consideraba negativas o que no traerían ningún aporte a mi vida. Me atreví a cuestionar comportamientos con el afán de entender las razones detrás de estos, todo esto con el afán de encontrar oro.
No es fácil vivir de esta forma, pero eso es lo que lo hace más gratificante. Es más, mientras escribo esto me he dado cuenta que últimamente no lo he hecho tanto como debería.
Por eso hoy quiero invitarlos a que se unan a mí esta semana y se propongan buscar oro en las personas y situaciones. Puede ser que encontremos un poco más de una onza.
Carlos
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