miércoles, 3 de noviembre de 2010

En sus marcas, listos, ¡fuera!

Mientras nos acercamos al final del 2010, muchos aprovechamos para hacer el recuento de los eventos acontecidos a nivel personal durante el año. Buscamos aprender de las lecciones vividas y empezamos a plantear retos para el próximo año con el afán de seguir creciendo y evolucionando hacia las personas que queremos ser.
Por otro lado, también el final del 2010 marca el inicio de un año por demás interesante para nuestro País, el inicio del año electoral. A diferencia de otros años, he podido observar el ansia de los partidos políticos en buscar espacios para iniciar el “acercamiento” con la población. Leyeron bien, no es “campaña anticipada” es un acercamiento para ayudar a fomentar valores en la sociedad de cara al futuro, al menos así lo planteo la diputada Roxanna Baldetti en una entrevista hoy por la mañana como respuesta a una pregunta de una oyente.
No puedo criticar esta necesidad de los partidos de comenzar a tener presencia en el mercado político y electoral del país, como marcas es necesario darles mantenimiento para que no mueran, pero si puedo criticar la manipulación de las leyes que se hace con el fin de justificar su “acercamiento” con la población.
Una vez más el problema radica en las reglas del juego, y como ya es común en Guatemala cada quién las interpreta a su mejor conveniencia mientras buscamos que la ley sea aplicada literalmente contra nuestros adversarios. Esto simplemente no se vale y no es un ejemplo de “ciudadanos” cómo se hacen llamar los dirigentes de los partidos políticos en sus campos pagados. Es más, han invadido las redes sociales para hacer su “acercamiento” con la población; ahora no podemos navegar apaciblemente en Facebook sin toparnos en el lado derecho de nuestra pantalla con banners invitándonos a “seguir” o hacernos fans de las páginas de los partidos. Yo sé que esto le funcionó a Obama, pero vamos, este señor tenía un ejército de seguidores haciendo trabajo en las comunidades compartiendo la visión que él tenía del país que él deseaba para su familia y para sus connacionales, no simplemente contaminando visualmente el ambiente con frases, que me resulta difícil creer que ellos mismos crean en ellas, o campos pagados y canciones en radios utilizando slogans vacios y, ante todo, voces de profesionales en estas ramas para hacer eco a su tan loable y desinteresado plan por construir una nueva Guatemala para todos.
Si en verdad quieren que sus cruzadas contra la corrupción y la violencia tengan una pizca de credibilidad, comiencen por hacer bien las cosas. Aprueben las leyes que son necesarias para garantizar la vida y el futuro de los guatemaltecos. Dejen de hacer transferencias turbias en el presupuesto para “beneficiar” al más necesitad, yo también tengo necesidad de justicia y seguridad y no veo que hagan nada por mi ni mi familia. Renuncien a los beneficios adicionales que tienen para abaratar el presupuesto. Contraten asesores cuando sean necesarios, primero creo que si no están capacitados para desempeñar el cargo mejor no lo hubiesen aceptado, y no tengan cualquier cantidad de gente engrosando los presupuestos porque no son “expertos” en el tema, que también dudo que muchos asesores lo sean. Enfóquense en la creación de empleos, ¡esto es lo que nos tiene sumidos en la pobreza!
Como sociedad tenemos el reto para el 2011 de no dejarnos llevar por campañas vacías, leamos los planes de gobierno, sigamos los debates, preguntemos quienes forman los equipos de trabajo. Cuáles son sus planes específicos para seguridad, educación y empleo. Y esto se puede lograr involucrándonos activamente en la vida política del país. No sigan un partido solo porque tiene bonitas canciones, síganlo porque comparten los valores, la visión que tiene y porque creen en la probidad de las personas que lo forman.
El cambio inicia en nosotros y el primer paso es cambiar nuestra forma de elegir a nuestros gobernantes.
Carlos

sábado, 9 de octubre de 2010

Por la gran P…..amplinas

Era el mes de Febrero de 1995, lo recuerdo bien pues me dirigía a las pruebas para poder integrar la selección de fútbol del Colegio Don Bosco. Estaba en Cuarto Bachillerato y en el Colegio había sido designado un nuevo director para el año escolar en curso. Atravesé la gradas corriendo porque iba tarde al entreno y detrás de mí venía otro amigo que también iba a la misma actividad. Él se detuvo para amarrarse los zapatos y yo le grité con mi grave y sonora voz a 10 mts. de distancia: - Por la GRAN P…. apúrate que vamos a llegar tarde- En eso, que de la oficina que antes era ocupada por una de las Secretarías del Colegio al vi abrirse la puerta y aparece el nuevo Director; el padre Oscar Julio Vian Morales. En el momento sentí que se fue el alma, el corazón empezó a palpitarme a mil por hora y como era esperado vino la consecuente pregunta: -¿HIJO, QUÉ SON ESAS PALABRAS EN MEDIO DE UN CENTRO DE EDUCACIÓN CATÓLICO?- Mi respuesta fue 10 segundos de silencio, pues qué le iba decir al Padre Vian. No creo que le hubiese parecido mi explicación acerca de la palabra. Seguido de mi silencio vino una larga plática que duró cerca de los 30 minutos sobre lo inconveniente para mi vida el uso de las palabras grotescas y luego vino un pacto y una sugerencia utilizar en lugar de la frase Como la gran P….., mejor “como la gran pamplinas”, y en lugar de cero grandote “Recorcholis”, entonces ese día entendí que mis últimos años en el colegio seguro iban a ser guiados por un tipo sobresaliente, por una excelente persona, por un gran líder.

Fue así como ese día conocí al Padre Vian, y lo conocí porque imprudentemente grité esa palabrota en medio del pasillo, pero lo hice porque en esa oficina nunca había estado nadie en los 9 años anteriores, además el Director tenía su oficina bastante lejos del edificio principal. sin embargo el nuevo Director era distinto y como quería mantener contacto cercano con los jóvenes al estilo de Don Bosco había adecuado esa oficina para poder dirigir desde allí el día a día con sus muchachos, como nos llamaba.

Luego de esta tarde fueron innumerables los momentos en los que pude apreciar que realmente la vida nos había dado una oportunidad inigualable de compartir esos dos últimos años de nuestra vida escolar con una tipo excepcional, con una persona distinta, con un líder juvenil que vivía profundamente sus convicciones cristianas. Un líder en todo el sentido de la palabra. Inspirador, trabajador, conocedor, preparado, por momento de carácter muy fuerte, tan exigente que con la mirada penetrante que poseía podía hacer callar ciento y cientos de adolescentes en un segundo. Al final del año siguiente tomaríamos en cuenta todas esas bondades para declararlo el padrino de nuestra promoción, curiosamente la última promoción que vería graduarse en una institución educativa salesiana, ya que Dios le tenía preparado una ruta increíblemente desafiante a partir de ese momento el AÑO 1996.
El siguiente año el Papa asignó al todavía por entonces Padre Vian como Vicario apostólico de El Petén y aún recuerdo que en la misa de la fiesta de Don Bosco en la que se anunciaba el nombramiento yo dije a mi esposa, en ese momento mi novia, vas a ver que el Padre Vian puede llegar a ser algún día Arzobispo Metropolitano. Tiene todo el empuje y una convicción incomparable, y mis palabras resultaron ciertas. La semana pasada su Santidad Benedicto XVI nombró Arzobispo Metropolitano al Padre Oscar Julio Vian Morales sdb. Para orgullo de todos los salesianos de Guatemala.

Hoy 15 años después de conocer al Padre Vian en ese momento simpático , tengo una gran esperanza, que como siempre lo ha caracterizado, Monseñor Vian realizará un trabajo incansable al frente de la Iglesia. Y como lo hizo en cada institución por la que ha pasado, dejará huella; imprimirá su legado y seguro mantendrá ese contacto fuerte y cercano con la gente. A su vez tendrá ese carácter fuerte para demandar en nuestra nación las condiciones que frenen la desigualdad social y que por sobre todo las cosas se detengan el irrespeto a la vida y a la dignidad humana.

Estoy convencido también que en los años venideros veremos a una Iglesia Energizada, Activa y Coherente con sus creencias y sobre todo con un alto estándar moral y una total transparencia en sus acciones.

Ánimo entonces nuevo pastor de la Iglesia, los capitalinos lo esperamos con los brazos abiertos y seguramente todos en Ciudad de Guatemala aprenderemos mucho de su testimonio. Estoy plenamente convencido que como ha sido a lo largo de la historia de la Iglesia, un Arzobispo salesiano indudablemente realizará su misión a plenitud y al estilo de Don Bosco intentará que en su mayoría los Católicos empecemos de una vez por todas a ser BUENOS CRISTIANOS Y HONRADOS CIUDADANOS.